Cómo planificar tu año deportivo 2026
Una guía para planificar tu temporada con intención.
Por Andrés Salvador
Enero siempre llega con esa mezcla de ilusión y propósito. Un año entero por delante, nuevos retos, nuevas carreras, nuevos sueños. Pero también llega el ruido: calendarios apretados, redes que comparan y esa presión invisible de no quedarte atrás.
Planificar bien la temporada no se trata de hacer más, sino de hacer mejor. Es darle dirección a tu energía, a tu motivación y a tu tiempo.
Aquí te dejo una guía clara, y práctica para planificar tu 2026.
1. Empieza con tu por qué
Antes de hablar de carreras, haz una pausa y pregúntate: ¿Qué quiero vivir este año? ¿Qué me mueve de verdad? No desde el ego, no desde la comparación, no porque otros ya se inscribieron; sino desde lo que realmente te importa.
Porque cuando eliges carreras que no resuenan contigo, la motivación se desgasta. Y cuando la motivación se va, el entrenamiento deja de ser un espacio de crecimiento y se convierte en una obligación más.
2. Define tus carreras tipo A
No todas las carreras deben abordarse con la misma intensidad física ni mental. Por eso te recomiendo dividirlas en tres niveles: A, B y C.
Las carreras tipo A son tus grandes objetivos del año. Son las que te hacen temblar las piernas, las que te retan. Que te hacen levantar de la cama incluso cuando estás cansado.
Generalmente son de una a tres al año dependiendo de la distancia del objetivo y tu capacidad de recuperación.
Un error común es tratar todas las carreras como Tipo A. Esto suele llevar al sobre entrenamiento o al agotamiento mental antes de llegar al evento que realmente importa. "Si intentas estar en forma para todo, no estarás en forma para nada".
3. Usa las carreras tipo B como ensayo general
Las carreras tipo B son competencias importantes que sirven como termómetro de tu estado de forma, pero no son el fin último. Son carreras complementarias, seleccionadas para ayudarte a llegar mejor a tus carreras A.
Buscamos competir seriamente, pero con la flexibilidad de saber que es un escalón hacia algo más grande. Es el laboratorio perfecto para probar estrategias de carrera, nutrición, equipamiento y mentalidad.
Puedes seleccionar una a dos carreras tipo B por cada carrera A; recuerda, no compiten contra tu objetivo principal, sino que te preparan para llegar bien.
4. Mantén carreras tipo C como parte del entrenamiento
Las carreras tipo C se integran directamente en tu plan de entrenamiento sin modificar la carga de la semana. Pueden ser frecuentes y son una buena oportunidad para ganar experiencia, mantener la motivación o simplemente disfrutar del ambiente social del deporte.
Generalmente suelen ser entre tres a seis carreras tipo C (o incluso más) siempre y cuando se integren bien en tu plan de entrenamiento.
Finalmente, ten en consideración que el número de carreras tipo A, B y C va a variar dependiendo la distancia de tu objetivo, tu recuperación, y la motivación de cada persona.
5. Divide lo grande en partes pequeñas
Un año completo puede sentirse abrumador. Por eso, dividirlo en bloques lo vuelve manejable. Cuando un objetivo parece enorme, partirlo en tramos claros hace que avanzar sea posible.
Planificar no es encasillarse. Es crear un marco flexible que te permita adaptarte sin perder el rumbo. Un buen plan no te ata. Te libera.
Y como todo en el deporte, y en la vida, no se trata de hacerlo perfecto, sino de empezar con intención y avanzar paso a paso.